Valentina y sus hermanitos se ganan la vida subiendo a los buses, cantando y tocando música para llevar un pan a casa. En cada recorrido, en cada canción, hay esfuerzo y una esperanza intacta....
Valentina y sus hermanitos se ganan la vida subiendo a los buses, cantando y tocando música para llevar un pan a casa. En cada recorrido, en cada canción, hay esfuerzo y una esperanza intacta. En casa, Valentina sostiene algo más que responsabilidades: sostiene una promesa. Le asegura a su abuelita que saldrán adelante, que trabajará para cuidar de ella y de sus hermanos. Querida por el barrio, chambeadora y dispuesta a luchar por los suyos, Valentina representa a miles de jóvenes que enfrentan la vida con coraje, sin perder la fe en un futuro mejor.