Déborah San Román es una atractiva y ambiciosa joven que no distingue entre el bien y el mal y no se detiene ante nada, ni siquiera ante el crimen, para lograr sus propósitos; siempre va sembrando a su paso destrucción, suicidios, miseria moral y económica. La joven necesita la admiración masculina para sentirse segura de sí misma.
Déborah San Román es una atractiva y ambiciosa joven que no distingue entre el bien y el mal y no se detiene ante nada, ni siquiera ante el crimen, para lograr sus propósitos; siempre va sembrando a su paso destrucción, suicidios, miseria moral y económica. La joven necesita la admiración masculina para sentirse segura de sí misma.